Bolsas de plástico nos dañan. Existen proyectos de Ley en el Congreso para evitar su uso
Empresas de plásticos manifiestan que se deberían generar políticas ambientales para favorecer el reciclaje en un ámbito multisectorial. Y no eliminar su uso porque afectaría a más de un millón de empleos formales
Hace más de treinta años cuando el ciudadano de a pie iba a comprar el pan llevaba consigo una bolsa de tela o en su defecto la panadería le brindaba una bolsa de papel. Hoy no es así, todo es plástico. Basta con observar en los supermercados como las familias salen cargadas de bolsas de este material. Esta situación tiene que cambiar – urgentemente- ya que las bolsas de polietileno tardan entre 100 y 400 años en degradarse contaminando el medio ambiente y sobre todo nuestro mar.
La Sociedad Nacional de Industrias (SNI) señala que el 2014 el consumo de plástico fue de 30 kilos por habitante en nuestro país y que en las playas del Perú el 46% de los residuos sólidos son plástico. Ciudad Saludable tiene imágenes de gaviotas con bolsas de plástico en el pico y zonas de playa sembradas con bolsas de todos los tamaños y colores.
Marcos Alegre, viceministro de Gestión Ambiental, resaltó que de la manera en que avanza el uso indiscriminado de bolsas plásticas en el país se estima que, al 2050, en el mar peruano habrá más plástico que peces. “El plástico se fragmenta y empezaremos a tener playas de arena con microplásticos. El pez y la gaviota se lo comerán y este regresará al ser humano”, señaló.
En tanto, el presidente de la ONG ambiental Vida, Arturo Alfaro Medina, dijo que el plástico sí es un importante contaminante de los océanos en el mundo y que está a favor de regular, especialmente, las bolsas de plástico de un solo uso.
Proyecto de ley
Sabiendo de esta problemática el congresista Guido Lombardi presentó a comienzos de febrero el Proyecto de Ley 2368, que «propone prohibir y reemplazar progresivamente el uso de bolsas de polietileno y otros materiales de plástico convencional entregadas por distintos tipos de comercio para el transporte de productos y mercaderías».
La norma establece un lapso de dos años para que los negocios que entran en la categoría de microempresas, pequeñas y medianas empresas procedan a reemplazar las bolsas por aquellas establecidas en el proyecto. Para los negocios considerados más grandes que una mediana empresa, el lapso para que se adecúen a la ley será de un año. El ministerio del Ambiente se encargaría de determinar la tecnología y los materiales para la fabricación de las bolsas degradables o biodegradables. «El proyecto está orientado sustancialmente a reducir el consumo de plástico y promover la cultura del reciclaje”, señala Lombardi.
El proyecto también establece que a partir del tercer año de promulgada la ley quedará prohibida en todo el territorio nacional la entrega y uso de bolsas plásticas no biodegradables en supermercados, autoservicios, almacenes y comercios en general para transporte de productos o mercaderías.
Asimismo, el Ministerio del Ambiente está trabajando un proyecto de ley para reducir el uso de plástico, y una de las aristas es prohibir la entrega gratuita de bolsas en supermercados y otros negocios. En RPP el viceministro de Medio Ambiente Marcos Alegre anuncio que esta ley se esta trabajando junta a otras leyes que hay en el Parlamento.
Pronunciamientos de las Empresas
El presidente de la Asociación Peruana de la Industria Plástica (Apiplast), Eduardo Farah, señalo que “en vez de ir hacia una prohibición, que está en contra de la Constitución, debemos ir hacia una regulación que permita desarrollar una cultura del reciclaje en el país, ya que podría afectar de manera significativa al sector industrial plástico del país, que está formado por no menos de 200 firmas y cuya cadena productiva genera cerca de un millón de empleos formales.
Explicó que la medida es inconstitucional porque viola la libertad de empresa y la libertad de comercio establecidas. «No se puede prohibir actividades económicas lícitas, salvo que estas violen el orden público. Se puede regular, pero no prohibir», precisó a El Comercio el ejecutivo.
Para Maaks Orosco, gerente general de Jorplast (empresa del sector de plásticos), políticas como esta amenazan directamente la inversión y generación de empleo formal. “En vez de estar buscando leyes para disminuir el consumo del plástico en nuestro país, deberían generar políticas ambientales para favorecer el reciclaje en un ámbito multisectorial. Así, habría más empleo y mayor inversión industrial para procesar los productos plásticos y luego, ser reutilizados», puntualizó.